La propiedad
@font-face permite descargar una fuente al navegador en el caso de que el ordenador no la tenga instalada, tan simple como eso. La sintáxis lo dice todo:@font-face {
font-family: "Kill Comic Sans";
src: url("http://bancomicsans.com/");
}Luego, solo tendríamos que definir esa fuente en algún elemento de la página:blockquote {
font-family: "Kill Comic Sans";
}Parece fácil, pero como todo lo que está relacionado con el mundo de los navegadores, viene con un pero. Ningún navegador se ha dignado a implementar la función todavía, uno se podría preguntar si es una nueva especificación del W3C, pero no, esta propiedad está recogida en el CSS 2, que data de 1998. Después de casi 10 años en la inopia por fin un motor empieza a introducir la propiedad tímidamente, no es otro que WebKit, el motor Open Source de Safari. Quizá en las próximas versiones de Safari se convierta en una realidad, nunca se sabe, y quizá Gecko (Mozilla y derivados) y Presto (Opera) se suban al carro, sería lo más deseable. De Trident (Internet Explorer) no me espero nada.Como todas las herramientas, ésta propiedad es un arma de doble filo. Para el diseñador es una ayuda inestimable, que nutre la creatividad y permite diseños más personales y audaces. Para los que creían que la etiqueta
<blink> era maravillosa, se les abre un nuevo mundo de posibilidades en la ilegibilidad y el mal gusto.
Al fin he visto una película de la cartelera que me gusta: “Hairspray”, quizá sea mi debilidad por los musicales, pero hacía muchísimo tiempo que no me apetecía comprar una película en DVD. Las canciones son buenísimas y las coreografías que las acompañan también, el fondo de la película es quizá demasiado previsible, pero se necesita ligereza de guión para llevar adelante esa pieza en tono positivo, al fin y al cabo es una adaptación de Broadway.
