
El concierto, a decir de los que estuvieron allí y viendo los vídeos y fotos que empiezan a inundar todo Internet, fue espectacular. Jimmy Page, Robert Plant y John Paul Jones estuvieron a la altura de lo esperado y más, dejando en ridículo a la práctica totalidad de artistas modernos y sus conciertos de pacotilla, demostrando porqué eran los mejores de los 70 y porqué sin llegar a hacer un concierto digno de los 70 (sin Bonzo es imposible), hicieron algo que es mucho mejor que toda la basura que se hace ahora.
Ya lo decía Robert Plant de aquella:
“No es solo que pensamos que somos el mejor grupo del mundo, es simplemente que en nuestras mentes sabemos que somos muchísimo mejores que quienquiera que sea el número dos.”
O el discreto Jonesy:
“Aun cuando peor estábamos, éramos superiores a la mayoría. Y en nuestros mejores momentos podríamos haber fregado el suelo con casi todos.”
¿Arrogancia? No, la verdad en estado puro. Y las frases las podrían haber dicho ayer mismo con la misma vigencia que hace más de un cuarto de siglo.
Mientras esperamos pacientemente por la salida en DVD del concierto (espero que se publique a pesar de que Page dijo que no lo habría), muchos sueñan con una gira para el año que viene, pero lo cierto es que Robert Plant tiene comprometida una gira con Alison Krauss para 2008, ¿2009? Siempre dije que hacer una gira sin Bonzo y bajo el nombre de Led Zeppelin sería el mayor de los sacrilegios, pero ahora dudo, aunque ya son respetables mayores y el punto de no retorno se acerca inexorablemente y si van a hacer el ridículo absoluto como los esperpénticos Rolling Stones, la verdad es que mejor se quedaban en sus cottages.
En “The Dana Owens Album” (2004) respasa en clave de swing, soul y jazz sus canciones favoritas, que provienen de géneros igualmente diferentes como el pop o el blues. Remarcable la versión de “Simply Beautiful” de Al Green, el cual la acompaña en esta nueva resucitación del clásico setentero. Es un disco muy bien producido y alejado de todo artificio, pero es quizá demasiado ecléctico, lo que hace que sea un poco desigual como conjunto. A pesar de eso es recomendable.
Su último álbum, “Trav’lin’ Light”, publicado hace poco, vuelve al rescate de grandes clásicos del jazz, swing, R&B y hasta bossanova, aunque al contrario que el anterior, el disco tiene mucha más consistencia, lo cual lo hace aún más agradable a la escucha. Desde la deliciosa “Poetry Man”, pasando por “I’m Not In Love” y “Georgia Rose” (con Stevie Wonder) y acabando con la espiritual “I Know Where I’ve Been” sacada de la banda sonora de “Hairspray”, el disco es una maravilla de música profunda y pausada, aunque contiene la dosificación exacta para no acabar siendo aburrido o adormecedor.
Por otro lado Flora ha decidido matar a mi plantón de umeru, o al menos está con una raíz en la tumba el pobre, aunque uno de sus dos hermanos parece gozar de buena salud de momento, el otro también está en el umbral de convertirse en compost. La verdad es que eran demasiado jóvenes para un trasplante, el jardinero y la jardinera amateurs tienen que informarse mejor la próxima vez o preguntar a aguien que sepa de estas cosas, y no digo a mi. Y puede que también aprender a hacer fotos que estén enfocadas 